El pánico causa al menos 18 muertos en la Loveparade alemana
 
El túnel de acceso se convierte en una trampa mortal en el gran festival ‘techno’ de Duisburgo.- Las víctimas murieron aplastadas.- Hay alrededor de 80 heridos, algunos de ellos graves
 
JUAN GÓMEZ | Berlín 24/07/2010
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Una estampida humana mató ayer a 18 personas e hirió a más de 80, algunas de gravedad, en la fiesta techno Loveparade, que se celebró este año en la ciudad de Duisburgo, al oeste de Alemania. El pánico comenzó en el túnel de acceso al recinto del festival, que ayer había congregado a cientos de miles de personas. Por la tarde, la policía prohibió la entrada de nuevos visitantes a la antigua estación de mercancías donde se celebraba. Cientos de personas, enfadadas por quedarse fuera, trataron de colarse saltando vallas o buscando entradas laterales. El túnel de la tragedia se convirtió así en un embudo por el que muchos creían poder entrar a la fiesta y otros trataban de alejarse del recinto siguiendo las instrucciones de la policía.
 

Según varios testigos, el túnel estuvo abarrotado durante más de una hora. La falta de aire y el sofoco provocaron decenas de desmayos. Hasta que, hacia las cinco de la tarde, se desató el pánico, sin que aún se conozca con exactitud el motivo.

La televisión pública WDR recogía declaraciones de testigos que acusaban a la policía de negligencia.

Mientras, la fiesta continuaba en el recinto. Los organizadores optaron por no informar a los asistentes para evitar nuevos incidentes o brotes de histeria masiva. Muchos en la Loveparade, expresión máxima (en número de visitantes) de la cultura rave de los noventa, consumen drogas ilegales y beben cuantioso alcohol.

Un "gabinete de crisis" de la ciudad de Duisburgo decidió "por razones de seguridad" no suspender el evento tras el desastre, según declaró el portavoz del Ayuntamiento, Frank Kopatschek. Los teléfonos móviles y el boca a boca extendieron la noticia. Poco a poco, los visitantes fueron abandonando el recinto por las salidas de emergencia, pero a las ocho de la tarde seguía sonando la música tecno.

El recinto donde se celebró la funesta Loveparade de 2010 era demasiado pequeño para el enorme número de aficionados que suelen acudir a la llamada del tecno veraniego. La frustración de quedarse fuera de la fiesta, combinada con el alcohol y las drogas, contribuyó sin duda a la tensión que culminó en la tragedia.

Según una reportera de WDR, los servicios de emergencia se vieron inmediatamente superados por la situación. Había en la Loveparade 1.200 policías: uno por cada mil fiesteros, según algunas estimaciones. Algunos testigos contaban ayer que entre las víctimas hay varios jóvenes que se cayeron desde una altura de varios metros cuando, presas del pánico, trataban de escapar hacia un paso elevado por una escalera de emergencia.

 

Fiesta masiva

Hasta 2006, el Desfile del Amor fue una de las grandes atracciones turísticas de Berlín. En 1989, un grupo de DJ berlineses en torno a Matthias Roeingh (DJ Dr. Motte) convocó una manifestación legal bajo el lema "Friede, Freude, Eierkuchen" (Paz, alegría, tortitas: una frase hecha que suele usarse para denotar la carencia de, por lo menos, las dos primeras).

En 1999, la Loveparade alcanzó la marca del millón y medio de visitantes. De ser un acontecimiento alternativo y marginal de jóvenes dados a las drogas de diseño, había pasado en 10 años a convertirse en un fenómeno masivo. Un desfile como los de Disneylandia donde podían verse familias enteras con los niños a hombros. En cualquier caso, sirvió para apuntalar la todavía hoy floreciente cultura de clubes y fiestas tecno en la capital alemana. En 2001, el Ayuntamiento berlinés dejó de considerarla una manifestación política, de modo que los organizadores asumieron los costos de limpieza y seguridad.

En 2007, la fiesta se fue a Renania del Norte-Westfalia. Las ciudades de la cuenca del Ruhr sustituyeron a Berlín como sede de la mayor fiesta tecno del país. La primera fue Essen. El año pasado, Bochum canceló su Loveparade por falta de espacio para su organización. La de ayer fue la primera edición de la fiesta que se celebra en un recinto cerrado.

Una celebración tan masiva es un reto de organización para una ciudad de menos de medio millón de habitantes como Duisburgo. La afluencia fue masiva y llegó a casi triplicar el padrón municipal. Por eso, los camiones con los DJ y la música no transitaron por las calles de la localidad, como se había hecho en todas las ediciones anteriores, sino que se quedaron en el recinto festivo. La antigua estación de mercancías estaba rodeada por vallas metálicas. Al parecer había un solo acceso. El túnel de la tragedia confluía en la entrada principal. Los rechazados trataban de usarlo para salir, mientras que miles de personas empujaban para entrar.

Un testigo contaba por teléfono al canal de noticias N-TV cómo "algunos estaban ya en el suelo, otros trataban de trepar por los muros para entrar en el recinto". Las masas de gente "empezaron a pasar por encima de los que estaban en el suelo, es decir: un verdadero pánico de masas". Aseguró el joven: "Así es como me imagino la guerra, había gente por el suelo en todas partes".

La canciller Angela Merkel se solidarizó con las víctimas del incidente. Se dijo "triste y espantada por el dolor y el sufrimiento" de las familias. El presidente federal, Christian Wulff, pedía a su vez que se aclaren "completamente" las causas y las responsabilidades de la "horrible catástrofe".

"No había escapatoria"

El diario Bild, además de unas claustrofóbicas imágenes en las que se puede ver cómo unas personas aplastaban a otras en su intento de acceder al recinto, recoge algunos testimonios que dan cuenta de la situación vivida a las puertas de la Loveparade. "No había escapatoria", ha señalado al rotativo alemán Marius, uno de los asistentes al festival tecno. "La gente estaba presionada contra una pared. Temí morir", ha señalado este joven.

Otra de las personas que vivió esos angustiosos momentos ha señalado: "Tuve suerte, encontré un agujero para escapar, pero vi a dos mujeres muertas cerca de mí".

La gran fiesta de la música electrónica

La gran fiesta de la música electrónica. La Loveparade nació en Berlín hace 21 años con el objetivo de juntar al mayor número de personas en una manifestación en favor de la paz y donde se reivindican los derechos de los homosexuales con la música como instrumento para el entendimiento.

Desde 1989 hasta 2000 se celebró en Berlín y a partir del año siguiente ha ido cambiando de ciudad para pasar por Leeds, México, San Francisco y Caracas entre otras ciudades. En algunas ediciones se ha simultaneado el festival fuera de Alemania con otro en ciudades germanas.

La de este año volvía a Alemania aunque la localidad de Duisburgo nunca la había acogido. Cientos de miles de personas suelen acudir a estos eventos y aproximadamente medio millón de personas se encontraba este sábado en Duisburgo, en un festival que ha empezado a las dos de la tarde y que se iba a prolongar hasta la medianoche.

El récord de asistencia se produjo en 1999, en Berlín, donde se reunieron cerca de dos millones y medio de personas.

COPIADO DE :

EL PAIS

 

 
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