Alien Sex Fiend

Escrito por David Puente

¿Cómo describirían su música?
(Nik Fiend) Intensa. Alguien describió una vez nuestro sonido como “lava en fundición introduciéndose en una picadora de carne”.
(Mrs Fiend) Yo diría que nuestra música es simplemente “underground”. Y rara pero en un sentido positivo del término. En treinta años de carrera nos han llamado de todo menos “amables” (risas).
(N. F.) (risas)
(M.F.): Somos para muchos la banda del Batcave, los góticos y los punks psicodélicos, entre otros adjetivos. Hace poco nos incluyeron en un libro llamado Encyclopedia Gothica y en la misma semana una revista nos dedicaron un reportaje en el que se hablaba de cómo había influído nuestra música en la industria musical. En Madrid nos han llamado para tocar en un festival de música EBM. Así que ya tienes tres conexiones de fuentes diferentes que nos definen de manera muy distinta. Ah, y también nos han llamado “electro space hippy zombies” que es un concepto algo abstracto pero que suena interesante.
(N.F.) Total que creo que como mejor se nos define es como “Sex Alien Fiend” (“alienígena maniaco sexual”) que da la casualidad que es como nos presentamos al público hace ya tres décadas.

¿Qué es lo que diferencia a ASF de otras bandas? ¿Pueden avanzar alguna novedad de su show respecto a otras giras?
(N.F.) No ensayamos nuestro show. La nuestra no es coreografía sobre el escenario porque lo que hacemos es totalmente improvisado. Eso provoca que cada show sea diferente, así que Nuestros conciertos se presentan al público como una experiencia en sí misma. Nunca nos hemos preocupado en saber qué nos diferencia de otras bandas porque nunca nos hemos fijado en lo que hacen otros grupos… Iba a decir de características parecidas a la nuestra, pero es que creo que ningún grupo se asemeja a lo que nosotros proponemos. Vamos cargados con nuestro viejo equipo analógico que es el mismo con el que grabamos nuestros primeros discos.
(M.F.). Si, exacto. Para esta gira usaré el mismo teclado con el que grabamos Ignore the Machine.
(N.F.) También tocamos temas de cuando empezamos allá por 1982. Intentamos incluir nuestros clásicos, un par o tres depende del tiempo que tengamos, eso por supuesto. También tocaremos temas de nuestro album más reciente, Death Trip, al que todavía estamos dando vueltas para ver cómo los trabajaremos sobre el escenario.
(M.F.) Siempre nos ha preocupado el no tener que regurgitarle al público el álbum de turno tal cual lo grabamos. Hasta que no llega el día del concierto no decidimos que canciones vamos a tocar para no prepararnos demasiado el show a nivel inconsciente. De ahí lo de seguir apostando por las máquinas. El ordenador es como un metrónomo que encorseta demasiado una actuación que en nuestro caso debe estar libre de ataduras.
(N.F.) El momento es muy importante para nosotros. Es momento de vivir situaciones, de vivir momentos que rompan con los corsés que nos ahogan en la vida real. Un show es para una noche en concreto. Una vez acaba ese show recogemos su cadáver del escenario y lo enterramos para siempre.

¿Se describen a sí mismos como una banda bizarra entonces? ¿Se puede seguir siendo “raro” en los tiempos que corren?
(N.F.) No nos describimos como “raros” o “bizarros”. Más bien un día nos dimos cuenta que realmente lo éramos.
(M.F.) (risas) Que otros nos llamen “bizarros” creo que es bueno. Cuando grabamos el tema Tarot incluído en nuestro álbum Nocturnal Emissions tuvimos una conversación con el ingeniero de sonido con el que estuvimos trabajando ese disco y que ponía caras raras ante lo que supongo veía como excentricidades de nuestra banda. Recuerdo que al acabar el trabajo nos puso su música y nos pareció mucho más extraña que la nuestra… Quiero decir con esto que la rareza, como la belleza, no está tanto en el sujeto u objeto descrito, más bien en el que mira de una manera concreta lo que va a juzgar. Por eso no nos preocupamos tanto en el que va a recibir nuestra música. Nos obsesiona más que la música que hagamos nos convenza a nosotros.

¿Por qué el tema de la muerte les atrae tanto?
(N.F.) Porque nadie ha vuelto de ese estado para responder a una serie de preguntas que son las que se hace todo el mundo… La muerte nos obsesiona a todos, ni que sea de manera inconsciente.
(M.S.) Lo que ocurre después de muerto… Ese es el misterio que nos acompaña durante toda nuestra vida…
(M.F.) A mi particularmente me parece un tema más interesante que el de cualquier consideración política.
(N.F.) Es que además de ser un gran misterio es el único trance por el que pasaremos absolutamente todos los que estamos ahora sobre la faz de la tierra. La muerte es lo único que nos iguala a todos. Así que es mejor acostumbrarse a la muerte antes de que sea demasiado tarde. Creo que la vida de cada uno responde al tiempo que tienes para hacerte a la idea de que vas a morir. Es el plazo de tiempo con el que cuentas para congraciarte con eso que llamaos muerte. En una entrevista en la que estuve hablando de los componentes que marcaban la vida artística de Nik comenté la importancia de nuestro esqueleto que es una visión muy personal de cómo vemos a los otros.
(N.F.) Como esqueletos andantes. En realidad somos esqueletos que caminan en vida hacia la muerte.

¿Por qué la “performance” es tan importante en sus directos?
(M.F.) Para nosotros performance es cualquier cosa que pase en un momento cocnreto y sea irrepetible.
(N.F.) La energía que se crea en un momento dado y en unas circunstancias particulares con un público determinado.
(M.F.) Somos banda de apresar la energía en una sola toma. Las que vengan después… Bueno, esas ya no nos interesan.
(N.F.) No nos interesa la música que sigue una hoja de ruta predeterminada. La lógica no es precisamente el fuerte de nuestra banda.
(M.F.) Lo cual afecta sobremanera a nuestro guitarrista al que llamamos Gonzo que tiene que estar preparado para cantar o llevar los coros si fuera necesario cuando Nick esté poseído.
¿Cómo fue eso de tocar con dispositivos electrónicos y que les dio un punto de vista musical diferente al de otras bandas punk de la época?
(M.F.) Es una cuestión de actitud. No es que alguien del grupo dijera, “vamos a mezclar punk con electrónica que es una idea nueva y así destacaremos sobre el resto”. Más bien lo que tratábamos de mantener fue el sentimiento de nuestra música sin tener ni idea de cómo tocar. Siempre pensamos que el sinte era la piedra filosofal del punk. Puedes crear lo que quieras sin tener demasiada idea del manejo. Pero es que esto no sólo nos pasó a nosotros, en general el techno nació del mismo modo.
(N.F.) Más que una cuestión de actitud o de creatividad bien pensada se trataba de una cuestión económica. No nos quedaba otra que hacer música con lo que tuviéramos más a mano. Compramos el equipo a la medida de nuestras posibilidades económicas. De hecho, lo que me extraña es precisamente que hayamos tenido la oportunidad de celebrar más de un concierto, de que haya gente que compre nuestros discos durante un periodo de tiempo tan dilatado. En realidad, siempre hemos sido la anti-banda. Me he acabado aburriendo de todas las bandas de punk, menos de la mía.
(M.F.) Es increíble que nos hayan hecho caso durante 30 años.
(N.F.) Lo que empezó como una necesidad acabó por llevarnos a tocar a países como España, Italia, Francia o Alemania. Y sin necesidad de tener un bajista. Deicisón que adoptamos por necesidad, no teníamos ni idea de cómo tocarlo, se acabó convirtiendo en una seña de identidad de nuestro sonido. Nuestro guitarrista al que me refería antes se llama “Gonzo” por el estilo periodístico del mismo nombre. Tiene una manera de tocar la guitarra muy errática. Muy intuitiva. Muy psicodélica, a fin de cuentas.
(M.F.) Pero es que esa manera de entender la guitarra va mucho con nuestro estilo.

Sabían que su sonido estuvo muy ligado a uno de los movimientos autóctonos de nuestro país: la ruta del Bakalao que se gestó en Valencia.
(N.F.) Si, claro estuvimos en medio de todo eso. Tampoco sabíamos que lo de Valencia era algo así como un movimiento. Caímos allí y quisimos disfrutar de la experiencia. De Valencia recuerdo esos locales en medio de ninguna parte. Temíamos que nadie supiera cómo llegar hasta donde tocábamos nosotros. Hasta que vimos la cola de coches en dirección hacia el club. No podíamos creer que toda esa gente cruzara aquel territorio inhóspito para vernos actuar.
(M.F.) Si, eso tuvo que ser allá por 1986. Nos contrataron para actuar dos noches en el mismo garito. Yo pensaba que tocaríamos la noche del sábado y la del domingo, pero nuestro promotor nos dijo que no, que tocaríamos en dos sesiones pero la misma noche.
(N.F.) Y además uno de los shows supuso tocar a las tres de la mañana. Eso si era punk. Por cierto que todavía guardo una foto con Dj Tony que pinchaba en aquel local (nota del autor: Nik se refiere a Tony “El Gitano” y el garito al que se refieren era la discoteca Chocolate).
(M. F.) Nos llamó mucho la atención que la gente estuviera de marcha hasta las dos de la tarde. Y más todavía que la gente se levantara par air a los clubs de por la mañana.
(N.F.) Algunos años después la revista NME publicó un artículo hablando de las interminables noches de Valencia aprovechando la visita de Happy Mondays a España. Hablaban de las raves valencianas como las mejores del mundo y nos llenó de orgullo saber que habíamos estado allí antes que otras bandas más famosas. Yo es que lo que más recuerdo es el sudor de la gente impregnando cualquier material que tocaras.
(M.F.) Y yo recuerdo que pensaba en el peligro que suponía toda esa humedad encharcando las inmediaciones del material eléctrico. En el fondo sabíamos que no nos electrocutaríamos por el buen rollo que allí se respiraba.
(N.F.) Era como estar puesto de mescalina –bueno, igual lo estaba- con toda esa gente bailando en una pista encharcada. Al tiempo Iggy Pop nos comentó qué tal nos había ido en España y que si estábamos interesados en hacerle el warm up. Así que cuando le comentamos la experiencia por la que habíamos pasado nos dijo: “Pues entonces el que os apoyará en el escenario seré yo en vez de vosotros a mí”. O sea que a Valencia le debemos mucho.
(M.F.) Por desgracia tardamos en volver a España. Lo hicimos por última vez en 2008 después de no haber tocado en tu país desde principios de los 90.
(N.F.) Cada vez que salimos de gira pensamos que será la última porque como te decía antes nos parece mentira que a alguien le siga interesando lo que hacemos. Y más teniendo en cuenta lo que cambian hoy en día los gustos y criterios. Eso sí, también te digo que no he escuchado a ninguna banda contemporánea que me haya impactado tanto que se me hayan quitado las ganas de seguir en esto.
(M.F.) Se escuchan por ahí muchas bandas que suenan demasiado comprimidas. Procesos de grabación demasiado sofisticados y estilizados.
(N.F.) De ahí que sigamos apostando por crear situaciones en directo.

¿Proyectos para cuando acaben la gira?
(N.F.) Tenemos en mente la publicación de un álbum que se llamaría algo así como Death Trip 2 que hemos tenido que postergar por la gira que pasará por festivales de países como Alemania, Polonia, Bélgica y Gran Bretaña. Así que hasta agosto no nos podremos centrar el ese disco. Será como una deconstrucción de este reciente Death Trip que acabaremos sacando en nuestro propio sello 13th Moon Records. No creo que lo sacara ningún otro sello estuviera dispuesto a publicar algo así.
(M.F.) Porque será aún más oscuro aún que su predecesor: “Only for dark connoisseurs”.